Entradas de la categoria ‘Historia del Rock en Ecuador’

Geeky McGeek

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05-09-11

Roscoe Boulevard, lo nuevo de Hugo Idrovo

Monday, September 5th, 2011

Hugo Idrovo, cantautor ecuatoriano conocido por su extensa carrera, tanto en Ecuador continental como en Galápagos, hace el lanzamiento oficial de su nuevo disco Roscoe Boulevard.

El disco tiene un sonido de balada clásica que combina con la característica voz del cantante de temas como “Niña mala”, “Todos los cholos” y “Gringa loca”, y que siempre se ha caracterizado por mantener un estilo de rock clásico y blues.

Puedes acceder a todo el disco, con sus respectivas letras y descargas desde aquí; y es gratis, como a tí te gusta.



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Pedrito Ortiz Jr

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24-08-11

FÁBULA DE LA HUMILDAD Y OTROS DEMONIOS

Wednesday, August 24th, 2011

by PEDRO ORTIZ JR.

“LA VANGUARDIA ES ASÍ…MI CAPRICHO ES LEY” CHARLY GARCÍA


El bar, lugar de mierda. Esa noche era una mujer preñada a punto de dar a luz vía parto con dolor, sin cesárea y con fórceps. Trifullka daba un concierto, Luis Rueda, cantante, ebrio hasta las suelas, daba un show con dolorosos estertores. Eran las contracciones.

El bar, gente de mierda. El público deja de ser “el respetable” cuando hace apología de la ignorancia sin saberlo, va en su sangre, en su barrio, en su casa. No tienen perdón porque carece de intención, para ellos ser incultos es algo que se les da de forma natural, la forma más tangible del pecado original. Son una turba sin arder, a duras penas un populachito.

El bar, rompe fuente. Y entre el alborozo pedorro de los asistentes que no paran de charlar a gritos de sus mediocres vidas, van las canciones y la pausa entre ellas que deja escuchar esa otra música, la de la saliva que chorrea de la trompeta de quienes hablan sin hablar y no se dan cuenta que están frente a un alumbramiento.

El bar, se abre de piernas. Ya van 15 minutos desde que Rueda decidió parar el show hasta que todos se callen. Transcurrirían 10 más entre el discurso y el shhhhhhhhh! que exigía la voz despeinada, de los ojos descontrolados y la quijada dormida.

El bar, puja. Alguien con autoridad ordena al dj del local que ponga música y dé por terminado lo que era, para él, un deprimente espectáculo. El vocalista se enciende en ira. Los Trifullka, que para ese tiempo ya no eran LA TRIFULLKA sino un ensamble cualquiera, miraban desconcertados un zafarrancho más armado por su ingobernable frontman.

El bar, pariendo. Luis se lanza del pequeño escenario para asesinar a trompadas al culpable de tanta falta de respeto. Como una avalancha avanza imparable hasta la cabina del dj pero es retenido por los gorilas de seguridad quienes lo sacan entre empellones y golpes hasta la mismísima calle. Afuera rompería el cristal de un auto a golpes.

Yo de testigo. Solo atino a pensar que estaba viendo lo que nunca vi. La primera estrella de rock ecuatoriana. Sobre el escenario yacía un despojo en mortaja de grupo. Había muerto la Trifullka y me importó un pepino, porque por dentro sabía que esa noche había nacido el rockstar porteño.

(Prólogo del libro: ROCKSTAR PORTEÑO. UNA BIOGRAFIA DE LUIS RUEDA)
 

De esto 15 años. De ahí para acá pasé de público a medio de comunicación, a ser amigo para después ser manager y fanager y panager y al final terminar siendo partner, sidekick, patiño, artista, comediante, monologuista y saliendo de gira en LA MALA REPUTATOUR: un injerto de stand up comedy con rocanrol; y vaya que nos reímos, y vaya que roqueamos!.

Sexo, drogas, rocanrol… así se dice? Pues de haber hubo, algo, mucho, todo. Era nuestro año, saldríamos de pobres haciendo lo nuestro y a nuestro estilo, rueda rodando, porque era “mejor tener una mala reputación que no tener ninguna”, las ciudades esperando, llenándolo todo y en exceso, a veces más y a veces menos.

Un vendedor de figuritas de Elvis (de esas que se parecen a Reinoso imitando a Jaime Enrique Aymara ) nos quiso vender una, se la compramos, no tenía cambio en cambio cambió la luz y nos la regaló con un “lleva no más!”, se convirtió en una señal de buena fortuna, en nuestro amuleto de la suerte, sería nuestro equeco.

 

 
Pero el amuleto fallaría, luego de dejar la piel y la cordura en cada viaje y cada show la joda loca pasó factura y con impuestos. De muchas cosas solo tengo flashes. De otras me acuerdo todo cada vez con menos vergüenza, porque de eso se trataba y éramos fieles al concepto. Porque en el negocio del rocanrol el cliente nunca tiene la razón.

“Nuestro año” terminaría como en septiembre, al menos para mí, en Loja. Fue una suerte despertar. Fui Hunter S. Thompson y su abogado en una sola persona, en un solo día, en una sola noche, con pánico y locura pero sin Las Vegas. Se acabó la gira. Un par de meses después La mamá de Luis fallecería y al final yo caminaría un poco empujado a rehab. El equeco hijo de puta tiró el culo al monte. Tampoco salimos de pobres.

Pero fue rock, por donde se vea. Y fuimos felices y lo seguimos siendo. Sin humildad ni ninguna mierda, siendo nosotros mismos, lo que somos, los que somos, siempre sin el discurso demagogo y lastimero de “quiéranme soy como ustedes”.

Particularmente jamás iría a ver sobre un escenario a nadie que chupe menos que yo, que se drogue menos que yo, que tenga menos mujeres que yo y que tenga menos talento que yo, el ídolo es de oro y quiero ir a adorarlo. Quiero ver lo que no puedo ser ni ahora ni nunca, no me interesa ver lo que puedo encontrar en Juan Pelotero pobre diablo de la alborada, como alguien decía por ahí. Para eso no pago entrada, saco la cabeza por la ventana.

Y es que existe una descarada ambición del ser común en hacer aterrizar a las estrellas, como si fuera posible, hacia el nivel en el que ellos se encuentran, para qué?, para lidiar con el complejo de inferioridad del que somos presa, ese mismo que nos hace ser una ciudad caliente con gente fría que no importa lo que vaya a ver, primero que todo va a descontar su entrada, segundo no le interesa lo que tenga que decir el de la tarima sino solo que lo divierta y tercero que no aplaude porque está subiendo las fotos a su red social favorita: gente con dogface tomándose fotos con duckface para terminar con un dick en la face.

El artista puede pero no tiene que ser humilde, tampoco debe serlo ya que esta característica es subjetiva y además mayormente sugerida por la maquina mediática que te dice que si hoy sonríes a la cámara eres bueno pero si mañana sacas el dedo medio eres el diablo.

 

 

El rockstar humilde es un invento ecuatoriano. El artista humilde es la equivocada búsqueda del que persigue al ser humano y no al genio, al anormal, al misántropo, al fuera de serie. La humildad no es requisito para el artista, el talento sí.

Ser artista, es una palabra grande, eso no se aprende en ninguna escuela televisiva en la que el destino es terminar disculpándote como hombre lo que ofendiste como mujer o viceversa. Las virtudes del ser humano son más cuestionables que su talento, por eso, si te vas a tirar los pedos con antena procura que ésta sea satelital, porque una tapa de olla y un armador no es una antena.

Por mi lado yo me divierto contando los caídos de la guerra de anónimos vs populares, mientras tú mi querido Elvis sacúdete en tu cripta. We are sudamerican rockers.

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@pedritoortizjr



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06-02-09

Recordando a Atahualpa Rock el primer video ecuatoriano de Heavy Metal

Friday, February 6th, 2009

Post-Mortem ha quedado grabado en los tímpanos de casi toda la juventud ochentera del Ecuador. El grupo que se caracterizó por popularizar sus temas en el ese entonces tan criticado y satanizado género del Heavy Metal.

También Post-Mortem quedó en los registros de la historia del rock nacional por ser el primero en liberar un video de su propia producción para el tema “Atahualpa Rock“. Si bien es cierto, el video no es precisamente espectacular en producción y en uso de efectos especiales, también es verdad que en aquella época no había tanto dinero, ni los medios tecnológicos de que ahora se dispone. No había Youtube, no había Internet a la disponibilidad de todo el mundo, ni las computadoras eran algo que sobrara, ni el software de edición de videos, ni las video cámaras económicas, etc.

Para las modernas generaciones que – quizá – no conocen de que estamos hablando, mejor no los aburro más y los dejo con el mentado video, que por cierto data del último cuarto de la década de los ochenta (1987).



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04-02-09

Historia del Rock en Ecuador: Mozarella

Wednesday, February 4th, 2009

Dicen los veteranos que el rock tardó en filtrarse en la sociedad ecuatoriana. Dicen que fue recién en los setenta que empezó a pegar confuerza en la juventud de ese entonces. Naturalmente, la juventud de nuestros padres.

En el contexto del Quito de los setenta -recordemos que las Dictaduras eran la moda de esos años y la represión jugaba al pepo con las balas y cárceles – nace el movimiento rockero ecuatoriano. Como una forma de contracultura, de expresión artística que reflejara los valores de la juventud: libertad, expresión y rebeldía hacia las formas convencionales y el curuchupismo; es el rock el que logra reflejar ese sentimiento.

Naturalmente, en aquella época de los pañales del movimiento rockero ecuatoriano, la sociedad enfrentó con mucha dureza el nacimiento de lo que consideraban “música del diablo”.  Y claro, como imponía el libre pensamiento, era lógico que la Iglesia – por sobre todo – y el Estado – que también perdía merced al mensaje – trataran de mantener el status quo e iniciaran toda una campaña de difamación que repercute aún hoy en nuestros días.

Una de esas bandas pioneras, de aquellas épocas duras, represivas y violentas es Mozarella. Originaria de Quito, el grupo desarrolló un estilo apegado al Hard Rock convencional, con influencias del progresivo que se venía dando en esos tiempos.

A continuación los dejo con video actual de Mozarella, en vista de que me ha sido imposible encontrar el material original. Quizá se deba básicamente a que no se registró para la posteridad. Ya están un toque viejos, pero aún se puede adivinar esa pasión con la que en su día debieron haber impreso en sus actuaciones.



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