
Anvil, The true story
Ser un rockwarrior es soñar con la tarima, el sonido de guitarras electrizantes, un bajo poderoso, un doble bombo, un teclado épico, en fin, es una experiencia. La mayoría se limita a sentirlo desde el otro lado del escenario, pero existe un grupo de gente que tiene que vivirlo desde arriba de las tablas. Para todos los que alguna vez lo intentamos sabemos lo difícil que puede ser tocar tu música, incluso si son solo 20 manes los que tienes al frente y, asimismo, somos muchos los que lo dejamos ahí y volvemos a las gradas.
Sin embargo, hay gente que nunca se cansa de intentar, incluso aún cuando les toca sacrificar el resto de su vida para hacerlo. Es el caso de bandas como Anvil. 30 años atrás la banda tuvo gran éxito e incluso toco con grupos como Scorpions, Bon Jovi y Whitesnake pero, de repente, la fama se les acabó y se mantuvieron en la onda underground durante 3 décadas, siempre con la ilusión de volver a brillar.
El director del documental “Anvil, el sueño de una banda”, Sacha Gervasi, viejo amigo del grupo, se dedicó a filmar algunos conciertos de la banda durante el 2005 y el 2006, entrevistando también a amigos cercanos de Anvil.
La historia se desarrolla en la preparación de un nuevo álbum de la banda. Para esto se marchan a Europa para participar en su mayor gira en los últimos 20 años. La gira se convierte en una cadena espectacular de desastres. La nueva manager de la banda, Tiziana, es una incomprensible y muy nerviosa suizo-italiana sin experiencia previa.
Su mala planificación hace que la banda siempre pierda trenes y aviones, y rara vez tocan frente a más de una docena de personas. Para empeorar las cosas, a la banda no siempre se les pagan.
De vuelta a su trabajo en el catering infantil de Toronto, ‘Lips’, vocalista, reflexiona de modo filosófico sobre los altibajos del negocio comercial y el hecho de que Tiziana estuviera planeando casarse con el guitarrista.
Todavía creyendo que un buen nuevo disco sería su última oportunidad de conseguir su meta, Lips contacta con un antiguo productor de la banda, Chris ‘CT’ Tsangerides, el hombre que captó su magia en Metal on Metal 20 años antes. Cuando CT escucha su maqueta no puede mostrarse más emocionado. Él no tiene buenos recuerdos de su pasada colaboración y sólo pide que la banda cubra los gastos básicos del alquiler de su estudio más que de grabación.
Pero para ‘Lips’ y Robb, incluso estos mínimos gastos son demasiado teniendo en cuenta sus empleos de 12 dólares la hora, y grabar un nuevo disco les parece una misión imposible. Como premio a su persistencia, Rhonda, hermana de Lips, les presta el billete y se van directo a Inglaterra para grabar.
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Sin embargo, acabar el álbum es una cosa y otra muy distinta su venta. Las inevitables cartas de rechazo empiezan a llegar y ‘Lips’, ahora desesperado por el dinero, se ve obligado a conseguir un trabajo como vendedor telefónico de linternas en miniatura.
A medida que comienza el proceso de aprendizaje de marketing por internet llega una llamada inesperada. Anvil son invitados a volver a tocar a Japón, el lugar donde dieron su mayor concierto. ¿Pero sus fans de hace veinte años se acordarán de ellos? Mírate el documental y sabrás qué pasó en Japón.
Sencillamente es un documental épico que a todo rockwarrior de verdad le sacará al menos una lágrima. 100 puntos rockwarrior. Recomendadísimo.
Gloria perpetua al cine.
