Nirvana. Ese grupo de jóvenes de Seattle que abanderó el movimiento que marcó la cultura de una generación, es todavía hoy el objeto de culto de millones, incluso de la nueva generación que hoy emerge y que no vivió la época del advenimiento del grunge.
Kurt Donald Cobain, el vocalista y líder del grupo a su vez fue la figura que encarnó al líder del movimiento “grunge” a nivel mundial. Su vida está tan llena de episodios memorables (y otros que no tanto) que concluyen con su muerte, cuyas causas aún son tan debatibles y han generado en su torno las condiciones bajo las cuales nacen y se alimentan las leyendas.
Ese flaco, de aspecto descuidado y ojos soñadores, tan suelto de lengua cuando trataba con los medios, es quizá uno de los personajes menos comprendidos de la historia de la música. En parte, porque no hizo accesible sus razones, por otro lado, porque la presión del éxito (disqueras) lo empujó a abandonar en parte su intención musical. También estuvo el gran público que lo endiosó, sin comprender que se trataba de un ser humano, con graves problemas. En fin, nada se puede lograr lamentando su muerte, sólo tomarlo de ejemplo para que no se vuelva a repetir.
Muchas personas aún hoy discuten sobre si Nirvana tuvo o no un impacto positivo en el panorama musical de los noventa. Hay quienes cuestionan el papel de Cobain y su influencia en la cultura y la sociedad de los noventa. Hay quienes indican que su legado musical no es tal, que fue un pésimo guitarrista y mal lirista, que copió la música y estilos de otras bandas menos conocidas. Y un sinfín de etcéteras.
Pero, ahora, 14 años y más después de su muerte y subsecuente disolución del grupo, se puede observar las cosas con la perspectiva adecuada. Expongo mis razones, abierto a la crítica de todos los colores, sin termor (por parte de ustedes) de ser hirientes. Estamos aqui para aprender y si estoy equivocado, me sentiré agradecido de que alguien haya encaminado mi irregular entender.
1. Nirvana fue Cobain. Este punto es casi un común denominador universal entre la comunidad mundial. Es que mientras otros grupos han logrado sobrevivir a la pérdida del líder-compositor-vocalista, Nirvana no pudo sobreponerse a la muerte de Kurt. Fue tan rápida la desintegración que casi no se puede recordar que haya habido Nirvana luego de su terrible desaparición.
2. Nirvana cambió el escenario musical, logrando una renovación y llevando el punk-rock al mainstream. Basta con recordar la época de fines de los ochenta, en la que el mainstream copaba el sentido auditivo con glam rock y el peor pop de la historia (si se deja fuera todo lo producido desde 1996 hasta acá). Claro está que el Trash estaba en su apogeo, pero hasta ese momento no dejaba de ser música de underground. Todavía no había “Black Album” o “Countdown to Extinction”. Es en ese panorama musical en donde el punkrock de la escena de Seattle logra inyectar vitalidad a la música – repito – del mainstream.
3. Nirvana logra plasmar la identificacion cultural de la generación Y. De hecho, la generación que empezaba a florecer (In Bloom, no pun intended) experimentaba la necesidad de identificarse con íconos culturales propios, que los distancien del pasado de sus mayores. Así, el glam y el pop no alcanzaban a llenar las expectativas de una generación que no tenía el dinero de sus predecesores, en países donde la crisis económica y la recesión amenazaban constantemente. Es allí donde las líricas depresivas que expresando el descontento, no llegan a contestarias, el ritmo punk-rock, el aspecto “grunge”, las camisas de franela y los pantalones de mezclilla rasgados calzan perfectamente con el sentir de la juventud de ese momento.
4. Cobain se convierte en el ícono de la juventud. La iconoclastia detrás de Cobain es quizá el rasgo que va a pasar a la historia. Luego de unos 100 años, las personas difícilmente podrían identificar la música de Nirvana, pero es seguro que la fotografía de Kurt será fácilmente reconocible en los textos de historia. Dicen que cada generación tiene los íconos que se merece. Es bastante probable, en todo caso, si los setenta tuvieron a Lennon, los ochenta a Madonna, los noventa, seguramente tuvieron a Cobain como encarnación legítima del prototipo de la juventud grunge. Es que su estética, retórica, pensamiento y hasta buena parte de sus actos fueron la inspiración de millones. ¿Cuántos pueden negar que hayan utilizado al menos una camiseta con el rostro estampado de Kurt? ¿Cuántos de esos profesionales 30nes y 40nes de hoy van a ser capaces de negar que alguna vez lucieron la estética grunge, con orgullo dicho sea de paso? ¿Y de los que alguna vez vistieron y actuaron acorde, cuántos dirían que se inspiraron en la figura de Kurt?
5. Nirvana fue el micrófono abierto hacia nuevos géneros musicales. Es que si bien es cierto, ni fueron los primeros, ni los mejores (en el sentido técnico), también es verdad que fueron los que lograron calar hondo en la juventud de principios de los noventa. Incluso, cuando no se lo propusieron, porque canciones como “Smells like Teen Spirit” son más producto de la casualidad que del esfuerzo coordinado. Al margen de la calidad técnica e interpretativa (las raíces punk y el DIY no permiten mayor virtuosismo en la ejecución), Nirvana tiene el mérito – junto a los otros tres grandes del “alternativo”: Soundgarden, Pearl Jam y Alice In Chains – de haber abierto la puerta para que se genere toda una corriente musical que enraizó de tal manera que aún hoy se sienten sus efectos. Lástimosamente, también se ha prostituido en formas como el FakEmo.
En conclusión, creo que Nirvana tuvo un impacto positivo en la escena musical mundial, tanto en cuanto que logro abrir el camino para los demás grupos de diversas tendencias tan mal agrupadas bajo el término “rock alternativo”.
También es cierto que Cobain logró convertirse – muy a su pesar, según parece – en el ícono cultural de esa juventud lejana de principios de los noventa. Además, y al margen de la discutible limitante en calidad interpretativa, Nirvana dejó obras musicales como “Come As You Are”, “Heart Shaped Box”, “About a Girl” y “PennyRoyal Tea” que sin duda son parte de la historia musical del siglo XX (y en un sitial muy alto).
Se abre el debate, y vayan con todo, puteadas, mordiscos, puñete, chichón, todo vale.
La gente nos vista por: