Estaba leyendo los comentarios en el famoso clásico “5 razones por las cuales Ricardo Arjona vale verg@” y observaba como los fans de Arjona mayoritariamente hacen uso de dos recursos clásicos del perdedor: el ataque ad hominem y la suspuesta superioridad intelectual. La raíz del último subyace en la creencia generalizada de ciertos pelamazos de que las líricas de Arjona son hermosas y complejas, y que están lejos del natural entendimiento de los que lo critican. Nada más asquerosamente lejos de la realidad.
No voy a repetir líricas de Arjona, porque no acostumbro reproducir ese tipo de material, no nos hacen falta los trolls en este blog. Pero sí voy a dejar para la mentalidad de algunos reprobos algo de material de Silvio Rodríguez. ¿Porqué precisamente Silvio y no algún otro trovador? Podría ser porque durante años – aún a despecho de no compartir 100% su postura ideológica – he admirado la calidad de su producción. Ahi les va un reducidísimo extracto de la producción de alguien que considero un verdadero artista.
Sueño con Serpientes
Una de las primeras canciones de Silvio Rodríguez que tuve el agrado de escuchar. Sólo puedo concluir en que si hubiera algo como un cuadro de Dalí hecho canción, eso sería “Sueño con Serpientes”. Empieza citando una frase famosa de Berthold Brecht (conocido ideólogo y filósofo de izquierda):
“Hay hombres que luchan un día
y son buenos.
Hay otros que luchan un año
y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años
y son muy buenos.
Pero hay los que luchan toda la vida:
esos son los imprescindibles.”
Sueño con serpientes,
con serpientes de mar,
con cierto mar, ay, de serpientes sueño yo.
Largas, transparentes,
y en sus barrigas llevan
lo que puedan arrebatarle al amor.
Oh, la mato y aparece una mayor.
Oh, con mucho más infierno en digestión.
No quepo en su boca,
me trata de tragar,
pero se atora con un trébol de mi sien.
Creo que está loca;
le doy de masticar
una paloma y la enveneno de mi bien.
Oh, la mato y aparece una mayor.
Oh, con mucho más infierno en digestión.
Ésta al fin me engulle,
y mientras por su esófago paseo,
voy pensando en qué vendrá.
Pero se destruye
cuando llego a su estómago y planteo
con un verso una verdad.
Oh, la mato y aparece una mayor.
Oh, con mucho más infierno en digestión.
La Maza
Arjonauta: es la MAZA, no es el Mazo. La Maza es una declaración de principios del autor, en el cual expone esos puntos que le hacen ser, que lo llevan a escribir y componer; es como dice Stephen King: una declaración de autenticidad, la cual es tan importante para un artista como lo es para un albañil. Puesto fácil para los arjonautas: si escribes de que no importa que la mujer sea enana, fea y gorda (no pun intended), entonces practica lo que predicas, no salgas exclusivamente con supermodelos y reinas de belleza. Si escribes y cantas de la belleza, la fragilidad y de cuanto te debes a una mujer, NO LA GOLPEES, pues so chucha de tu madre. Caso contrario, eres FALSO, y ningún artista de verdad puede ser falso. Aunque sólo fuera por eso, Arjona es una basura de artista que canta lo que no siente, y transmite un mensaje falseado y maquillado para el consumo, es como los Tostitos en versión musical.
Por otro lado, genial eso de: un amasijo hecho de cuerdas y tendones. Para los arjonautas y sólo por querer ser redundante, se refiere a que sería un monigote sin alma entonando canciones vacías con una guitarra. No se a quien me recuerda.
Si no creyera en la locura
de la garganta del sinsonte
si no creyera que en el monte
se esconde el trino y la pavura.
Si no creyera en la balanza
en la razón del equilibrio
si no creyera en el delirio
si no creyera en la esperanza.
Si no creyera en lo que agencio
si no creyera en mi camino
si no creyera en mi sonido
si no creyera en mi silencio.
Qué cosa fuera,
qué cosa fuera la maza sin cantera.
Un amasijo hecho de cuerdas y tendones,
un revoltijo de carne con madera,
un instrumento sin mejores resplandores,
que lucecitas montadas para escena.
Qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera,
qué cosa fuera la maza sin cantera.
Un testaferro del traidor de los aplausos,
un servidor de pasado en copa nueva,
un eternizador de dioses del ocaso,
júbilo hervido con trapo y lentejuela.
Qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera,
qué cosa fuera la maza sin cantera.
Qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera,
qué cosa fuera la maza sin cantera.
Si no creyera en lo más duro
si no creyera en el deseo
si no creyera en lo que creo
si no creyera en algo puro.
Si no creyera en cada herida
si no creyera en la que ronde
si no creyera en lo que esconde
hacerse hermano de la vida.
Si no creyera en quien me escucha
si no creyera en lo que duele
si no creyera en lo que quede
si no creyera en lo que lucha.
Ay, qué cosa fuera,
qué cosa fuera la maza sin cantera.
Un amasijo hecho de cuerdas y tendones,
un revoltijo de carne con madera,
un instrumento sin mejores resplandores,
que lucecitas montadas para escena.
Qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera,
qué cosa fuera la maza sin cantera.
Un testaferro del traidor de los aplausos,
un servidor de pasado en copa nueva.
Qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera,
qué cosa fuera la maza sin cantera.
Un eternizador de dioses del ocaso,
júbilo hervido con trapo y lentejuela.
Qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera,
qué cosa fuera la maza sin cantera.
Qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera,
qué cosa fuera la maza sin cantera.
Unicornio Azul
La canción más conocida y sin embargo, una canción con una temática simple. Para aquellos que no lo sabían, el unicornio azul de Silvio Rodríguez no es nada más, ni nada menos que una esferográfica o pluma de color azul que se le extravió. Toma, bazofia ignorante, toma tu maduro y dime que Arjona ha escrito algo medianamente decente de un hecho tan cotidiano, y que sea a simple vista díficil de interpretar.
Mi unicornio azul ayer se me perdió,
pastando lo deje y desapareció.
Cualquier información bien la voy a pagar.
Las flores que dejó no me han querido hablar.
Mi unicornio azul ayer se me perdió,
no sé si se me fue, no sé si extravió,
y yo no tengo más
que un unicornio azul.
Si alguien sabe de él,
le ruego información,
cien mil o un millón
yo pagaré.
Mi unicornio azul
se me ha perdido ayer,
se fue…
Mi unicornio y yo hicimos amistad,
un poco con amor, un poco con verdad.
Con su cuerno de añil pescaba una canción,
saberla compartir era su vocación.
Mi unicornio azul ayer se me perdió,
y puede parecer acaso una obsesión,
pero no tengo más que un unicornio azul
y aunque tuviera dos, yo solo quiero aquel.
Cualquier información, la pagaré.
Mi unicornio azul,
se me ha perdido ayer,
se fue…
OLEO DE MUJER CON SOMBRERO
Quizá una de mis canciones preferidas, porque ESTO SI RETRATA una situación que viví hace muchos años. “La cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes”, que frase tan amargamente real. Una mujer que adoras POR MIEDO te abandona, porque cree que no vas a dar la talla, porque no estás a su altura, o a la de su sombrero. Finalmente, la ves casada y muriendo lentamente, y te das cuenta de que por miedo social, sacrificó el amor. Les dejo la lírica.
Una mujer se ha perdido
conocer el delirio y el polvo.
Se ha perdido esta bella locura,
su breve cintura debajo de mí.
Se ha perdido mi forma de amar,
se ha perdido mi huella en su mar.
Veo una luz que vacila
y promete dejarnos a oscuras.
Veo un perro ladrando a la luna
con otra figura que recuerda a mí.
Veo más, veo que no me halló.
Veo más, veo que se perdió.
La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan
a amores ni a historias, se quedan allí:
ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.
Una mujer innombrable
huye como una gaviota
y yo rápido seco mis botas,
blasfemo una nota y apago el reloj.
Que me tenga cuidado el amor,
que le puedo cantar su canción.
Una mujer con sombrero,
como un cuadro del viejo Chagall,
corrompiéndose al centro del miedo
y yo, que no soy bueno, me puse a llorar.
Pero entonces lloraba por mí,
y ahora lloro por verla morir.
Pero entonces lloraba por mí,
y ahora lloro por verla morir.
QUE HAGO AHORA (DONDE PONGO LO HALLADO)
Para aquellos que disfrutan de una narración en primera persona del apego del autor a su estilo de vida en solitario, y del shock que representa la entrada del amor en su vida.
“¿Qué hago ahora?” o “¿Dónde pongo lo hallado?”(*) ¿Dónde pongo lo hallado? En las calles, los libros, la noche, los rostros en que te he buscado. ¿Dónde pongo lo hallado? En la tierra, en tu nombre, en la Biblia, en el día que al fin te he encontrado. ¿Qué le digo a la muerte tantas veces llamada a mi lado que al cabo se ha vuelto mi hermana? ¿Qué le digo a la gloria vacía de estar solo haciéndome el triste, haciéndome el lobo? ¿Qué le digo a los perros que se iban conmigo en noches pérdidas de estar sin amigos? ¿Qué le digo a la luna que creí compañera de noches y noches sin ser verdadera? ¿Qué hago ahora contigo? Las palomas que van a dormir a los parques ya no hablan conmigo. ¿Qué hago ahora contigo? Ahora que eres la luna, los perros,las noches, todos los amigos…
QUE SE PUEDE HACER CON EL AMOR
¡Que Historias, ni que basura degradada de comida chatarra y desperdicio industrial! Esto es una crónica sin tiempo fijo de que no hay barreras para los amantes, no hay distancias, ni barreras cuando de verdad hay amor.
Qué se puede hacer con el amor
qué se puede hacer si es cosa de él
que se puede hacer
si siempre el cariño nos sale tan bien.
La Habana, día de un año.
En la esquina está esperando
casi una niña.
Por la cintura acorta las faldas
—que ya eran cortas para sus padres—,
espera a un muchacho de secundaria
—en casa no dejan que vea a nadie—.
Y así dan cuenta de un buen amor,
de un buen amor,
de un sólo amor.
España, día de un año,
en mañana de domingo.
Tras los sermones
en el fondo de la iglesia,
tras escuchar lo que es el pecado,
los dos amantes se echan a un lado
y sólo siguen sus corazones.
Y así dan cuenta de un buen amor,
de un buen amor,
de un sólo amor.
El mundo, día de un año.
Cuántos amantes se dan la mano
sin ver distancias ni cercas,
ni mares, ni largos años.
Frente a los prejuicios
se ven hermosos.
Y dicen que al fin
nunca llegan tarde
para que un amor
los haga dichosos.
Y así dan cuenta de un buen amor,
de un buen amor,
de un sólo amor.
DEBO PARTIRME EN DOS
Esta canción – dicho por Silvio Rodríguez – fue hecha para joder. Aqui se observa a un verdadero artista de genio, no a un pelamazo que se acomoda a lo que más se venda. “Te quiero, mi amor, no me dejes sólo, no quiero estar sin ti, mira que yo lloro” Si hasta parece que se la estuviera dedicando al que sabemos. El que tenga ojos que lea, y el que tenga entendimiento que lo digiera.
No se crean que es majadería.
Que nadie se levante aunque me ría.
Hace rato que vengo lidiando con gentes
que dice que yo canto cosas indecentes.
Te quiero, mi amor,
no me dejes solo.
No puedo estar sin ti
mira que yo lloro.
¿No ven?, ya soy decente: me fue fácil.
Que el público se agrupe y que me aclame.
Que se acerquen los niños, los amantes del ritmo.
Que se queden sentados los intelectuales.
Debo partirme en dos.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar
y no importa la suerte
que pueda correr
una canción.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar,
y no importa que luego
me suspendan la función.
Yo también canté en tonos menores.
Yo también padecí de esos dolores.
Yo también parecía cantar como un santo.
Yo también repetí en millones de cantos:
Te quiero, mi amor,
no me dejes solo.
No puedo estar sin ti
mira que yo lloro.
Pero me fui enredando en más asuntos
y aparecieron cosas de este mundo:
«Fusil contra fusil», «La canción de la Trova»;
y «la era pariendo» se puso de moda.
Debo partirme en dos.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar
y no importa la suerte
que pueda correr
una canción.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar,
y no importa que luego
me suspendan la función.
Yo quería cantar encapuchado
y después confundirme a vuestro lado
aunque así no tuviera amigos y citas
y algún que otro favor de una chica bonita.
Pero te quiero, mi amor,
no me dejes solo.
No puedo estar sin ti
mira que yo lloro.
No voy a repetir ese estribillo.
Algunos ojos miran con mal brillo
y estoy temiendo ahora no ser interpretado:
casi siempre sucede que se piensa algo malo.
Debo partirme en dos.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar
y no importa la suerte
que pueda correr
una canción.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar,
y no importa que luego
me suspendan la función.
RESUMEN DE NOTICIAS
Quizá una de las canciones que encierra en pocas líneas dos o tres temas de polémica de Silvio Rodríguez. Aún hay quienes lo critican por una supuesta falta de postura frente a la actuación del régimen, otros los que creen que a Silvio lo ablandaron en un inicio. Particularmente, creo que en esta canción deja claro a quienes se dirije, con quienes comparte, el hecho de que gente de izquierda y derecha (amigos y enemigos) se detienen a escucharlo, y lo de la reclamación sin membrete, pues, sin comentarios. ASI SE DEFIENDE UNA POSTURA, no con huevadas de que yo vendo más discos que tú, por eso Fito me tienes pica.
He estado al alcance de todos los bolsillos
porque no cuesta nada mirarse para adentro.
He estado al alcance de todas la manos
que han querido tocar mi mano amigamente.
Pero, pobre de mí, no he estado con los presos
de su propia cabeza acomodada,
no he estado en los que ríen con sólo media risa,
los delimitadores de las primaveras.
No he estado en los archivos ni en las papelerías
y se me archiva en copias y no en originales.
No he estado en los mercados grandes de la palabra,
pero he dicho lo mío a tiempo y sonriente.
No he estado enumerando las manchas en el sol
pues sé que en una sola mancha cabe el mundo.
He procurado ser un gran mortificado
para, si mortifico, no vayan a acusarme.
Aunque se dice que me sobran enemigos,
todo el mundo me escucha bien quedo cuando canto.
Yo he preferido hablar de cosas imposibles
porque de lo posible se sabe demasiado.
He preferido el polvo así, sencillamente,
pues la palabra amor aún me suena hueco.
He preferido un golpe así, de vez en cuando,
porque la inmunidad me carcome los huesos.
Agradezco la participación de todos
los que colaboraron con esta melodía.
Se debe subrayar la importante tarea
de los perseguidores de cualquier nacimiento.
Si alguien que me escucha se viera retratado,
sépase que se hace con ese destino.
Cualquier reclamación que sea sin membrete.
Buenas noches, amigos y enemigos.
Se me quedan muchas canciones de Silvio que tratan de otra temática: Fusil contra Fusil, La era está pariendo un corazón, la Canción del Elegido, Ojalá, y un larguísimo etcétera, porque – a despecho de los Arjonautas – Silvio Rodríguez tiene CENTENARES de canciones de su autoría. Les voy a dejar unos enlaces para descarga de unos cuantos discos, el resto los pueden buscar allá donde usted sabe.
Dias y Flores (1975)
Te doy una canción (1975)
Cuando digo futuro (1977)
Al final de este viaje (1978)
Mujeres
Rabo de Nube
Unicornio (1982)
Tríptico Volumen 1 (1984)
Tríptico Volumen 2 (1984)
Tríptico Volumen 3 (1984)
El resto de la discografía comercializada (no incluye ni el 40% del total de la obra) se los pongo en una próxima edición.
Los dejo con una frase incendiaria para echarle un último puñado de tierra a la lápida y dejar puesta la corona de flores:
“El hombre es uno, lo mismo cuando ama a una mujer , que cuando defiende una trinchera. Yo creo que es revolucionario y político hacer buenas canciones de amor”.
Sospecho que Delfín Kizz-p es seguidor de Silvio.






















